Arquipol
Cornisa interior instalada en el encuentro entre cielo y muro

Poliestireno o PVC en una cornisa de cielo

Conviene el PVC cuando basta un perfil estándar y se quiere la terminación ya puesta, sin pintar. Conviene el poliestireno cuando el cielo pide un perfil mayor, un color propio o una medida que no existe de fábrica: la pieza se corta con serrucho, se ajusta a cualquier ángulo del recinto y se pinta como el muro. Las dos se pegan sobre el cielo raso ya terminado.

Dos formas distintas de hacer un perfil

El PVC de cornisa es un perfil extruido: el material sale por una matriz de extrusión con una sección hueca y se corta en los largos que define la fábrica. Esa es su virtud y también su límite, porque el perfil disponible es el que produce esa matriz, y no se abre una nueva para el cielo de una casa.

Una cornisa de poliestireno parte de un bloque expandido al que se le da el perfil, y el desarrollo se define antes de fabricar. En Arquipol son quince perfiles interiores en 5, 7 y 10 centímetros de alto, en tiras de un metro; el perfil que no está en el catálogo se fabrica desde un plano, un boceto acotado o una muestra de la moldura que se quiere igualar.

Cuándo conviene el PVC

Cuando el perfil estándar resuelve el recinto y se quiere la terminación ya puesta. El PVC llega con su superficie plástica de fábrica, así que se instala y queda listo sin pintar, y es una superficie cerrada que no absorbe agua: es cómodo en un baño o en un lavadero donde el vapor es permanente.

También conviene cuando la obra es chica y se compra en la ferretería: el perfil está en el mesón, en los largos que trae de fábrica, y no hay nada que encargar ni que esperar. Si el recinto es ortogonal y alguno de esos perfiles calza con la altura del cielo, no hay razón para complicarse más.

Cuándo conviene el poliestireno

Cuando el cielo pide una escala mayor o un perfil que no está estandarizado. Un cielo raso de 2,7 metros pide una cornisa de 7 a 10 centímetros para que el remate se lea desde abajo, y ese tamaño no siempre existe en el perfil extruido. Acá los quince interiores van en 5, 7 y 10, y lo que falte se fabrica.

También cuando el recinto no es un rectángulo perfecto, que es lo habitual en una casa antigua. El poliestireno se corta con serrucho o cuchillo cartonero, así que el encuentro se ajusta en obra hasta que cierra. Y como se pinta con látex o esmalte al agua, la cornisa queda del color del cielo, del color del muro o de uno distinto a los dos.

Qué mirar antes de decidir

Tres cosas: la altura del cielo, la terminación y la geometría del recinto. La altura manda el tamaño del perfil, porque una cornisa chica en un cielo alto desaparece. La terminación decide si quieres pintar o no. Y la geometría dice cuánto vas a tener que ajustar en obra, que es donde se va el tiempo de la instalación.

Hay una cuarta si el cielo falso ya está montado: las dos se pegan sobre una superficie limpia y firme, y en poliestireno bastan el adhesivo de montaje o la pasta muro, sin clavos ni tornillos. Eso importa cuando el cielo es una placa y no se la quiere perforar ni buscar la estructura que va detrás.

Preguntas frecuentes

¿Cuál de las dos se pinta?

La de poliestireno se pinta con látex o esmalte al agua, igual que el muro, y admite cualquier color; lo que hay que evitar son los solventes sobre poliestireno sin revestir. El PVC llega con su terminación de fábrica, y su gracia es justamente que no necesita pintura para verse terminado.

¿Cuál se adapta mejor a un recinto que no es recto?

La de poliestireno, porque se corta con serrucho o cuchillo cartonero y el encuentro se ajusta en obra hasta que cierra. El PVC es un perfil rígido que se corta a inglete, así que cuando el ángulo no es de noventa grados hay más trabajo de ajuste en cada esquina.

¿Hay perfiles de poliestireno en el tamaño que necesito?

Quince perfiles interiores, en 5, 7 y 10 centímetros de alto y en tiras de un metro. Para un cielo raso de 2,4 metros recomendamos de 5 a 7 centímetros, y para uno de 2,7 metros, de 7 a 10. El perfil que no está en el catálogo se fabrica a medida desde un plano o una muestra.

¿Y si la cornisa va por fuera de la casa?

Ahí la comparación es otra. En fachada se usa la línea exterior, revestida con malla de fibra de vidrio y una capa de cemento, que es la que aguanta sol, lluvia y heladas. La interior sin revestir no va a la intemperie, sea cual sea el material con el que la compares.

¿Sirve sobre un cielo falso de placa?

Sí. La cornisa de poliestireno se pega con adhesivo de montaje o pasta muro sobre una superficie limpia y firme, sin clavos ni tornillos, así que no hay que perforar la placa ni ubicar la estructura que la sostiene.

Colecciones recomendadas

Molduras interiores

¿Listo para comprar?

Los perfiles de catálogo están publicados con su precio por metro lineal, en tiras de un metro para retirar en la fábrica de Quilicura.

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