
Gárgolas para evacuación de aguas
Una gárgola saca el agua de una losa o una terraza y remata la fachada con una pieza de carácter. Fabricamos ocho modelos de catálogo en poliestireno revestido, cada uno con su alto, ancho y profundidad publicados y con el pasatubo por donde entra la bajada. Cuando el detalle del proyecto no calza con ningún modelo, la fabricamos a medida.
- Ocho modelos de catálogo
- Alto, ancho y profundidad en cada ficha
- Pasatubo para la bajada
- Livianas y resistentes a la intemperie
- Réplicas y modelos a medida
Para qué sirve una gárgola
El agua acumulada en una losa o una terraza tiene que salir por algún lado, y la salida más simple es un rebalse por el borde. La gárgola resuelve ese punto: recibe la descarga, la proyecta hacia afuera y evita que el chorro escurra por el paramento manchándolo y saturando el revestimiento.
Como además queda a la vista, funciona como remate de la fachada. En obra nueva de lenguaje clásico y en restauración es la pieza que cierra la cornisa y le da escala al coronamiento.
Ocho modelos con medidas publicadas
El catálogo tiene ocho modelos, del más sobrio al más ornamentado, y la ficha de cada uno publica alto, ancho y profundidad. Esa es la información que se necesita antes de comprar: hay que verificar que la pieza calce con el espesor de la losa y con el diámetro de la bajada.
Todos se fabrican en poliestireno expandido revestido con malla de fibra de vidrio y cemento, así que pesan poco, se fijan con adhesivo cementicio y aguantan la intemperie sin fisurarse. Se entregan listos para pintar del color de la fachada.
El pasatubo y la colocación
Cada modelo viene con el pasatubo, el hueco pasante por donde entra el tubo de descarga que atraviesa el muro o el antepecho. La gárgola se presenta en seco, se marca la perforación, se pasa el tubo y recién entonces se adhiere la pieza, de modo que la salida quede alineada con la pendiente de la losa.
El sellado del encuentro entre el tubo y la pieza es lo que garantiza que el agua salga por donde debe. Es un trabajo de terminación, no de estructura: no hay anclajes ni perfiles metálicos.
A medida cuando el detalle lo pide
En restauración patrimonial casi nunca sirve un modelo de catálogo: la gárgola original tiene un desarrollo propio y hay que replicarla. Con la pieza existente, una fotografía o un plano de época modelamos la réplica y fabricamos las unidades que pida la fachada.
En obra nueva pasa lo mismo cuando el proyecto define un lenguaje propio o cuando la sección del tubo es mayor que la del catálogo. En ambos casos el pedido va por cotización.

Preguntas frecuentes
¿Cómo sé qué modelo de gárgola necesito?
Mide el espesor de la losa o del antepecho y el diámetro del tubo de descarga, y compáralos con el alto, el ancho y la profundidad que publica cada ficha. La pieza tiene que sobresalir lo suficiente para que el chorro no toque el muro.
¿Una gárgola de poliestireno aguanta el agua?
Sí. El poliestireno no absorbe agua y la capa de malla y cemento que la reviste es la misma que protege una fachada EIFS. Lo que hay que cuidar es el sellado del encuentro con el tubo, que es por donde podría filtrar cualquier gárgola, sea del material que sea.
¿Se pueden pintar del color de la fachada?
Sí, se entregan listas para pintar con látex o esmalte al agua. Lo habitual es pintarlas del mismo color de la cornisa para que se lean como parte del coronamiento, o en un tono más oscuro cuando se quiere destacar la pieza.
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